
Al igual que ocurre en el caso de muchas otras patologías psicológicas, los síntomas de la ciberadicción suelen clasificarse en tres tipos diferentes: cognitivos, emocionales y de comportamiento. Para tratar de comprender mejor esta enfermedad, es necesario estudiar los más importantes dentro de cada una de estas categorías.
Síntomas cognitivos
En la mayoría de los casos de ciberadicción, el primer síntoma que se puede notar es una gran dificultad para concentrarse en una sola tarea. La persona siente la necesidad compulsiva de pasar de una actividad a otra constantemente, y tiene grandes problemas para mantener un solo hilo de pensamiento o para centrarse en un tema en concreto durante periodos largos de tiempo.
Por otro lado, es muy común que las personas con ciberadicción manifiesten sentir una especie de «niebla mental»: la sensación de que sus pensamientos van más lentos de lo que normalmente lo hacen, unida a una gran fatiga psicológica y la necesidad de descansar mucho más de lo habitual.
Además de esto, generalmente las personas con esta patología pierden el interés por aquellas actividades y pasatiempos que anteriormente les llamaban la atención. Si no se trata el problema, todos los síntomas cognitivos se van retroalimentando y el individuo se va volviendo cada vez más dependiente de Internet para entretenerse y para pasar el rato.
Síntomas emocionales
Los síntomas emocionales son probablemente los que muestran más claramente que esta patología es realmente una adicción, similar a la que se produce con el juego o con sustancias adictivas como las drogas.
Las personas con ciberadicción sienten que «necesitan» estar constantemente comprobando su ordenador o teléfono móvil, y experimentan un gran sufrimiento si no pueden hacerlo.
Normalmente, este sufrimiento se manifiesta en forma de ansiedad, una sensación extremadamente desagradable que solo disminuye en cierta medida cuando la persona puede comprobar su móvil, su correo o el objeto concreto de su adicción. Con el tiempo, su tolerancia a la ansiedad se va haciendo cada vez más baja y por lo tanto la adicción tiende a agravarse a largo plazo si no se interviene de alguna manera.
Además de esto, las personas que sufren de ciberadicción suelen experimentar una reducción de sus emociones en mayor o menor medida. Esto, que se conoce como anhedonia, implica que su única fuente de disfrute es pasar tiempo conectados a Internet, descuidando así el resto de áreas de su vida.
Síntomas conductuales
La forma de comportarse de las personas con ciberadicción es claramente compulsiva. A menudo sin darse cuenta de lo que hacen, se pasan la mayor parte del tiempo comprobando una y otra vez sus notificaciones, adictos a un videojuego o posteando en redes sociales, depende de cuál sea la variante que sufran.
El resto de actividades cotidianas de estos individuos son generalmente abandonadas en favor de la adicción a la tecnología, lo que puede traer complicaciones muy severas a medio y largo plazo.
