
A pesar de que la adicción a la tecnología sea tan frecuente a día de hoy, esto no implica que sea menos dañina. Por el contrario, diversos estudios al respecto han mostrado que puede provocar efectos tan perjudiciales como otras adicciones percibidas como más severas, como la relacionada con el juego o con las drogas.
Así, las personas con ciberadicción suelen tener problemas emocionales muy graves, incluyendo episodios de ansiedad o depresión. Por otro lado, normalmente les cuesta mantener un equilibrio en sus vidas, lo que puede llevarles a la pérdida de su empleo y al deterioro de sus relaciones sociales.
En algunos de los tipos de ciberadicción más comunes, además, la persona puede llegar a perder todo su dinero (compulsiones en red) o la capacidad de relacionarse con los demás en la vida real de forma satisfactoria (adicción al cibersexo y a las relaciones virtuales).
